El ACEITE DE OLIVA de esta tierra es el ingrediente fundamental de su cocina, repostería y dulces conventuales. Pueden visitarse la FINCA HERRIZA LA LOBILLA y ACEITES 1881 para conocer su proceso de producción y elaboración.

Entre sus platos locales destacan las ‘REPAPALILLAS’, la ‘ARDORIA’, o los GUISOS DE TAGARNINAS y ESPINACAS ESPARRAGADAS.

En cuanto a los dulces, las GACHAS DE SAN ARCADIO, TORTAS FRITAS, TORRIJAS, MAGDALENAS y MANTECADOS, constituyen sólo una muestra de esta maestría artesana, siendo las ALDEANAS el dulce más típico. Un capitulo destacado es su repostería conventual aún vigente, y cuya producción sigue activa en los conventos de la Encarnación, la Concepción y San Pedro.

La FIESTA DE LA TAPA, en noviembre es la cita gastronómica del año.