La música protagoniza gran parte de los eventos de la Cuaresma en Baena que en la Víspera de San José reúne cada año a más de tres mil tamborileros que recorren su casco histórico visitando los ‘Candelorios’ o candelas que la chiquillería enciende en las plazas y calles de la localidad. De gran arraigo es también el Concurso Local de Redobles y el Recital Saetas, una tradición que se transmite de padres a hijos y que se mantiene viva en escuelas especializadas. La clausura del taller de saetas, el pregón del judío y elección de Cofrade ejemplar, la exposición fotográfica ‘Premio Arco Oscuro’ y los populares misereres ofrecen al visitante una buena muestra de la intensidad con que se vive la fiesta religiosa en este municipio cordobés.

Imprescindible: Los Misereres. En su origen, los misereres eran actos penitenciales de arrepentimiento que se realizaban para alcanzar la reconciliación con Dios tras haber pecado. En Baena, donde esta tradición se remonta a fechas anteriores al siglo XVIII, estos actos consisten en desfiles de las Cofradías y Hermandades a las Iglesias en las que se encuentran sus santos titulares. Tras el recorrido, se lleva a cabo una función religiosa en la que se interpreta el popular miserere, un canto penitencial que en Baena tiene su propia partitura de letra y música. Se celebran desde el Miércoles de Ceniza durante todos los viernes de Cuaresma.