Puente Genil, donde el sol se hace dulce, lema de nuestra ciudad, tiene su origen en el dulce de membrillo por el que es mundialmente reconocida, exportándose desde finales del siglo XIX.
Sus afamados y premiados vinos finos, de la D.O. Montilla-Moriles; sus excelentes aceites de Oliva y unas acreditadas y variadas especialidades confiteras, harán las delicias de su paladar.
El río Genil atraviesa el término municipal poblando de innumerables huertas sus riberas que desde antiguo han abastecido la comarca. de ahí que en la dieta pontanesa siempre hayan estado presentes verduras y hortalizas. Los productos derivados de la matanza del cerdo ocupan un lugar destacado, entre ellos el lomo adobado y los chorizos caseros. Tambíen se debe destacar el flamenquín, el salmorejo o el lomo con almendras, que son algunos de los exquisitos platos de la cocina pontanesa más tradicional.
Para la fiesta de San Marcos el 25 de Abril se elabora una ensalada caldosa, con huevo duro troceado, típica de Puente Genil, aunque se puede tomar en cualquier época del año.
Los vinos finos de Puente Genil, elaborados por Bodegas Delgado y Vinolea La Purísima, así como los de aguja para acompañar el marisco, son de gran calidad.
El típico ocho, por su forma, realizado con masa de pan es propio de la localidad.
Y, finalmente, cabe destacar las gachas con coscurros, la compota de membrillo, los roscos de huevo o fritos, los pestiños, magdalenas, los roscos de gachas o los rebates; que son algunas muestras de la repostería más tradicional y artesana.