Se trata de un templo barroco, concluido en 1690.
Los retablos principales son de los Hermanos Sánchez de Rueda que también realizaron las yeserías junto a Juan de Dios Santaella. Son de admirar la bellísima Inmaculada de José de Mora, la Virgen de la Soledad y la del Cristo Yacente atribuida a Pablo de Rojas. Junto a ella se encontraba el Convento de los Alcantarinos, actual Mercado de Abastos.
Localización