Los palacios y casas señoriales, aunque bien repartidos por toda la Villa, se centran principalmente en dos calles: San Pedro y Sevilla. La calle San Pedro es toda ella monumento de piedra y arte. Ancha, recta, elevada en pendiente desde su mitad, en las aceras se alinean palacios y casas solariegas de gran suntuosidad, entre las que destacan el Palacio del Cabildo Colegial y el Palacio del Marqués de la Gomera, ambas con impresionantes portadas barrocas. Paralela a la de San Pedro, se levanta también la calle Sevilla. Esta calle constituye todo un museo. A la derecha e izquierda, fachadas de piedra y sillar pertenecientes a casas solariegas, que asoman su historia en escudos labrados, que albergan magníficos patios. Entre estas casas destaca la artística portada barroca de los antiguos juzgados, con soberbias columnas salomónicas y la Antigua Cámara Agraria, convertida hoy en museo de Osuna.