La Semana Santa de Carmona es un vía crucis de pasiones repartidas entre sus muros de piedra, estrechas calles y recónditas plazas, en un ejercicio de sobriedad, devoción y belleza.
La propia monumentalidad de la ciudad es un marco excepcional para el discurrir de sus ocho cofradías.
El indudable interés artístico de esta emblemática fiesta, se ve reflejado en una admirable imaginería, de la que destaca la pieza más antigua datada que porcesiona en la Semana Santa andaluza: El Señor de la Amargura realizado en 1521 por Jorge Fernández Alemán. El Cristo de la Humildad y la Paciencia atribuido a Montes de Oca de principios del XVIII, es otro claro ejemplo del “arte en la calle” que en estos días podemos ver en Carmona.
Es necesario también mencionar, el ajuar que rodea y acompaña a los pasos, y así, los bordados, tallas en madera, y sobre todo la orfebrería, forman parte de éste bello conjunto.
Otra fiesta religiosa a destacar es el Corpus Christi, donde se procesiona una custodia del s. XVI. Durante el recorrido las calles se engalanan con juncos y pétalos de flores y se colocan algunos altares.