Veintiséis hermandades salen a la calle durante la Semana Santa de Cabra. Siglos de tradición y arte desfilando por sus calles. Una tradición que se mantiene viva con toda su simbología: judíos y romanos, tambores y trompetas, los añafiles o “abejorros” (trompetas alargadas) que con su peculiar sonido anuncian que se acerca el paso de Jesús o María. El toque de rompevelos que se escucha en la madrugada del Viernes Santo. La saeta de Cabra, con singular toná y letras. El arte de los mejores imagineros de los siglos XVII y XVIII que dejaron su impronta en obras de marcado interés artístico y devocional.
Un conjunto de emociones que se respira con respeto y seriedad por las calles de la ciudad.
En la ermita de la Virgen de la Sierra se suceden una serie de romerías durante todo el año destacando por su importancia o peculiaridad la Romería Nacional de los Gitanos, en el mes de junio, donde se reúnen payos y gitanos para festejar, en una explosión de alegría y devoción, a la “Majarí”; La “Baja”, el 4 de septiembre donde se traslada a la imagen desde la ermita hasta el pueblo; y la Romería del Costalero, el primer domingo de octubre, con el nuevo traslado de la Virgen a su santuario habitual.