La peculiar Semana Santa de Baena se caracteriza por la particularidad de sus cofradías y la indumentaria de las mismas. La relevancia de los personajes que representan a los Judíos Coliblancos y Colinegros hace de esta celebración un acontecimiento de indudable atractivo. Uno de los elementos más significativos de sus procesiones son el color y sonido reiterativo de sus artesanales tambores.
Son muchas las festividades religiosas baenenses durante el año, entre otras, el 18 y 19 de marzo tiene lugar la Víspera y procesión de San José, donde la ciudad se convierte en un bullicioso hervidero de tambores haciendo el recorrido por los “candelorios”.
En mayo, Baena se llena de color con la exaltación de la Cruz, o más tarde (el 16 de julio) con Las Fiestas de la Virgen del Carmen, donde las calles de la Almedina se alfombran con serrín pintado de colores y se engalanan con macetas, flores y mantones de Manila.
El día 13 de septiembre se celebra el último día del Triduo en Honor a Ntro. Padre Jesús Nazareno, en que se le realiza la ofrenda de todos los niños nacidos durante el año. Por la noche, Baena se viste de luz y color con la quema de fuegos artificiales y su posterior verbena. El 14 de septiembre se procesiona la imagen de Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores.