Ascendiendo por la Calle Real y en su final, justo antes de llegar a la Placeta Carmen nos desviamos hacia la calle de la Santísima Trinidad, donde se localiza lo que fue el primitivo convento de la Trinidad. Situado en el límite de la antigua ciudad amurallada, se configura como el punto de partida del recorrido más íntimo y recogido por la parte alta de la ciudad, la más pintoresca del casco antiguo. Junto al convento se encuentra la ermita de San Rafael, una pequeña capilla donde se encuentran varias imágenes.
Localización